¿Qué tan peligroso es México?

10.11.2019

Las noticias de nueve ciudadanos estadounidenses muertos en una emboscada en México y las imágenes de miembros del cártel que rodean a la policía en la ciudad de Culiacán han puesto de relieve la violencia que ha estado asolando a México durante años. Pero, ¿qué tan extendido está y qué tan riesgoso es vivir o viajar allí?

¿Qué tan peligroso es viajar a México? Foto: AFP
¿Qué tan peligroso es viajar a México? Foto: AFP

¿Qué tan mala es la tasa de asesinatos?

La tasa de homicidios en México ha aumentado en los últimos meses, pero sigue estando muy por debajo de la de otros países del mundo.

A nivel mundial, ocupa el puesto 19 en la lista de países con la mayor tasa de homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, según las cifras más recientes recogidas por las Naciones Unidas.

Con 24.8, la tasa de México es mucho más baja que la de El Salvador, el país que ocupa el primer lugar a nivel mundial, donde 61.8 de cada 100,000 personas murieron a causa de delitos violentos en 2017.

¿Ha estado empeorando?

Sí, el número de homicidios en México ha ido en aumento desde 2014. En 2018, el número de personas asesinadas era más de cuatro veces mayor que en 2007. Las cifras de los primeros nueve meses de 2019 sugieren que este año el número de homicidios podría superar al del año pasado.

Los gobiernos mexicanos han argumentado durante mucho tiempo que la mayoría de las víctimas tienen vínculos con bandas criminales o que de alguna manera se han "mezclado" en sus negocios ilegales. Pero con escenas como las de la ciudad de Culiacán en octubre, donde los residentes tuvieron que esconderse de un convoy de camiones de cártel fuertemente armados que entraron a la ciudad y se mostraron en la televisión, cada vez más personas se preguntan si pueden estar en peligro.

¿Cuáles son las áreas más peligrosas?

Los estados con las tasas de homicidio más altas son: el pequeño estado occidental de Colima en el oeste, seguido por Baja California, Chihuahua en el norte y Guerrero, según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística.

Gran parte de la violencia se concentra en los focos de delincuencia, donde las bandas están activas o luchando por el territorio. Hay muchas áreas que han sido relativamente intactas por la violencia. En el popular destino turístico de Yucatán, la tasa de homicidios es de sólo 3 por cada 100.000 habitantes, inferior a la de Tailandia.

Los estados de Aguascalientes, Campeche y Coahuila también están muy por debajo del promedio nacional y tienen tasas de homicidio similares a las de Uruguay.

¿Cuál es la raíz de la violencia?

La ubicación de México en la frontera sur de los Estados Unidos significa que durante décadas ha sido el hogar de poderosos grupos criminales que contrabandean cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas al norte de los Estados Unidos, el mayor mercado mundial de drogas ilícitas.

Estos grupos no sólo se dedican a las drogas, sino también a la extorsión, el blanqueo de dinero, la trata de seres humanos, el contrabando de personas y los asesinatos por encargo. Algunas son empresas transnacionales que operan hasta el sur de Argentina y tienen filiales en Europa.

A menudo sobornan o se infiltran en las fuerzas de seguridad y pagan o amenazan a los políticos para que hagan la vista gorda a sus empresas ilegales. Las bandas rivales luchan por el territorio y por el control de las lucrativas rutas de contrabando y a menudo utilizan tácticas horripilantes como colgar cadáveres en puentes y decapitaciones para sembrar el terror y el miedo.

Aunque algunos de los principales líderes de los poderosos cárteles han sido arrestados o asesinados en los últimos años, el resultado no ha sido una disminución de la delincuencia, como esperaban los funcionarios. En cambio, el vacío dejado atrás ha llevado a nuevas batallas entre bandas rivales y pretendientes beligerantes a los puestos de liderazgo vacantes.

¿Qué está haciendo el gobierno?

En diciembre de 2006, el entonces presidente Felipe Calderón lanzó una "guerra contra las drogas", con el despliegue de más de 50.000 soldados y agentes de la policía federal. En los seis años de su presidencia, la cifra oficial de personas asesinadas en actos de violencia relacionados con las drogas fue de 60.000. Muchos estiman que la cifra puede haber sido mucho más alta.

Su sucesor en el cargo, Enrique Peña Nieto, dijo en un principio que abordaría las raíces de la violencia, pero su política se asemejaba mucho a la de Calderón, persiguiendo a los jefes de las organizaciones criminales más poderosas.

Su mayor golpe fue la captura del líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, en 2016. Pero incluso después de su extradición a los Estados Unidos, el cártel de Sinaloa de Guzmán sigue siendo una fuerza poderosa.

En octubre, uno de los hijos de El Chapo, Ovidio Guzmán López, fue liberado por orden del gobierno mexicano después de que los pistoleros del cártel de Sinaloa inundaran la ciudad de Culiacán y rodearan a las fuerzas de seguridad para presionar por la liberación de su jefe.

El actual presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió con la promesa de "lograr la paz y poner fin a la guerra" contra las drogas. Defendió la decisión de su gobierno de liberar a Ovidio Guzmán López argumentando que la medida había impedido un baño de sangre.

La estrategia del Presidente López Obrador de crear una Guardia Nacional no ha dado resultados tangibles hasta ahora. Pocos se han apuntado a la nueva fuerza y los que han sido desplegados a la frontera sur para hacer frente a la enorme afluencia de migrantes que se dirigen a los Estados Unidos.

Sus críticos sostienen que la falta de una estrategia definida del presidente para combatir a los grupos criminales ha llevado a un mayor aumento de la violencia. Dicen que si bien la liberación del hijo de El Chapo puede haber salvado vidas ese día, ha sentado un peligroso precedente y llevará a que los cárteles hagan más fuerza.

Fuente: BBC

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