Suiza se ve envuelta en el escándalo de Greensill

16.03.2021

Credit Suisse y GAM Investment Management son dos empresas suizas atrapadas en la quiebra del grupo de servicios financieros Greensill Capital. Las repercusiones para ambas empresas amenazan con ser graves, al igual que las consecuencias para los inversores de Greensill y numerosas empresas industriales de varios países.

¿Qué es Greensill Capital?

La insolvente Greensill Capital ponía en contacto a empresas con financieros que pagaban las deudas que estas empresas tenían con los proveedores, a cambio de una comisión. La "financiación de la cadena de suministro" engrasa las ruedas de la industria. La empresa A debe dinero al proveedor, por lo que pide al financiero que se haga cargo de esta deuda. A cambio de un pago rápido, el proveedor acepta que el financiero no pague la factura en su totalidad. Posteriormente, el financiero cobra el importe total de la factura a la empresa A y se embolsa la diferencia.

¿Cuál es el papel de Suiza?

El segundo banco más importante de Suiza fue uno de los principales patrocinadores de Greensill. Creó numerosos fondos que canalizaron miles de millones de francos del dinero de los clientes hacia el esquema de financiación de la cadena de suministro. Ahora se ha visto obligado a cerrar estos fondos y tiene que reembolsar a sus clientes.

Credit Suisse también prestó a Greensill 160 millones de dólares (149 millones de francos) cuando la empresa empezó a tener dificultades. Dado que Greensill se encuentra en proceso de quiebra, no está claro qué parte de este préstamo recuperará el banco.

La empresa suiza de gestión de activos GAM Investment Management también se ha visto involucrada en este asunto, al haber facilitado las actividades del barón británico del acero Sanjeev Gupta en el plan Greensill.

¿Qué ha fallado?

Los detalles completos del colapso de Greensill aún no han salido a la luz, pero parece que el plan se sobrecargó al asumir demasiados préstamos de riesgo. También parece haber estado demasiado expuesto a los negocios de Gupta.

Y entonces llegó la pandemia, que contrajo gravemente el comercio mundial y puso a muchas empresas en dificultades financieras. El punto de inflexión llegó cuando la principal aseguradora de Greensill se negó a seguir cubriendo las pérdidas. El grupo se declaró insolvente en Gran Bretaña el 8 de marzo.

¿Cuáles son las consecuencias?

Las consecuencias de la quiebra de Greensill son muy graves y de gran alcance. El banco Greensill, con sede en Alemania, que forma parte del grupo, se ha visto obligado a interrumpir sus operaciones, lo que pone en peligro los depósitos de varios municipios alemanes. Tampoco está claro cómo el liquidador desenredará la compleja serie de deudas entre empresas y proveedores.

Lejos de engrasar las ruedas de la industria, el esquema colapsado puede echar por tierra a muchas pequeñas empresas. En Gran Bretaña, esto incluye al Grupo de la Familia Guptill (GFG) de empresas industriales vinculadas al imperio empresarial de Sanjeev Gupta.

El grupo inversor japonés SoftBank también está preocupado por su participación de 1.500 millones de dólares en Greensill.

Las perspectivas de que Credit Suisse recupere la totalidad de su préstamo de 160 millones de dólares no parecen halagüeñas. Pero quizás el mayor daño sea para la reputación del banco, ya que no evaluó adecuadamente el riesgo de sus operaciones en Greensill. El banco ha destituido a los principales directivos de sus funciones y ahora tiene que encontrar la forma de devolver a los inversores al menos 10.000 millones de dólares de sus fondos rescindidos. Las acciones del banco han bajado a medida que se desarrolla el escándalo.

GAM también tiene que responder a algunas preguntas, sobre todo del regulador financiero suizo FINMA, que ha confirmado que está en contacto con GAM, Credit Suisse y los reguladores de otros países. Las autoridades de algunos países están investigando la posibilidad de un fraude relacionado con el colapsado negocio de Greensill.

Fuente: SWI