10 aprendizajes de la economía conductual

Los siguientes son diez elementos básicos de la economia del compartamiento que deben ser considerados en el enfoque de la mayoría de las opciones diarias. 

Las fuerzas ocultas de la economía del comportamiento que dan forma a nuestras selecciones.
Las fuerzas ocultas de la economía del comportamiento que dan forma a nuestras selecciones.

Las opciones y la toma de decisiones son un aspecto fundamental de la vida, y las decisiones que toman las personas determinan en parte la calidad de vida.

1. La importancia de los incentivos

La búsqueda del interés propio es un motivo económico fundamental. El motivo humano fundamental es el deseo de buscar placer y evitar el dolor. La gente organiza sus acciones alrededor de esas actividades gemelas. Evalúan cada alternativa equilibrando el placer imaginado contra el dolor imaginado y seleccionan la alternativa con mayor placer promedio.

2. Las fuerzas de la oferta y la demanda

Las fuerzas de la oferta y la demanda determinan los precios o los salarios. En un mercado de productos básicos, el precio es el resultado de equilibrar la oferta y la demanda. Por ejemplo, para ganar salarios más altos, se aconseja a los estudiantes universitarios que encuentren un sector que a la mayoría de las personas les resulte menos atractivo, porque eso limitaría la oferta de personas que entran en ese sector. También es igualmente importante trabajar duro para fomentar una "mentalidad de crecimiento" en la búsqueda de cualquier área.

3. El poder de la suerte

El talento y el trabajo duro son ingredientes clave del éxito. Sin embargo, la suerte y los acontecimientos aleatorios fuera de nuestro control contribuyen a nuestro éxito económico. Por ejemplo, un estudiante que se gradúa puede tener suerte y entrar al mercado laboral cuando es fuerte, o mala suerte y entrar al mercado laboral en medio de una recesión. Otros factores aleatorios incluyen, dónde naces, dónde vas a la escuela, tu salud, y así sucesivamente.

4. El dinero no es todo

La gente está motivada por mucho más que por el dinero. Las grandes alegrías de la vida provienen de perseguir la propia pasión, pasar tiempo con amigos y familiares, y disfrutar de las experiencias. La gente no está simplemente motivada para juzgar todo por su valor monetario. Fue Oscar Wilde quien dijo: "¿Qué es un cínico? Un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada".

5. La Ley de la Disminución de la Sensibilidad

La ley es una tendencia a que el valor derivado del consumo adicional de la mayoría de los bienes y servicios disminuya después de cierto punto. Por ejemplo, cuanto más se expone un oyente a una determinada canción, más le gusta hasta cierto punto. Todos los placeres (por ejemplo, una taza de café por la mañana, una caminata por la tarde) siguen esta ley de disminución de la sensibilidad, y algunos aspectos de la vida escapan a esta realidad. Es por eso que la gente come barras de chocolate en trozos, esperando y saboreando. Reducen la estimulación deliberadamente para prolongar el placer.

6. Normas sociales vs. normas de mercado

Vivimos en dos mundos: uno caracterizado por las normas sociales y el otro por las relaciones de mercado. La gente reacciona de manera muy diferente a las dos normas diferentes. Por ejemplo, si tu amigo te llama y dice que necesita ayuda para mudarse. Puede que aparezcas con pocas ganas para ayudar. Pero, ¿qué pasaría si tu amigo te hiciera la misma pregunta y te ofreciera pagar $10 por tus problemas? Lo más probable es que usted decida que el dinero no vale su tiempo. La introducción de normas de mercado en las relaciones sociales viola las normas sociales y perjudica las relaciones. Sin embargo, el uso de los dones nos mantiene en las normas sociales (incluso los pequeños dones). Así que cuando usted está en un restaurante con una cita, un buen consejo es no mencionar el precio de la selección. Cuando las emociones y los mercados chocan, la situación se siente incómoda.

7. Preocupaciones de equidad

A la gente le importa ser tratada justamente. Considere este experimento de pensamiento. En el juego definitivo, se ofrece a dos jugadores la oportunidad de ganar una cierta suma de dinero. Por ejemplo, el primer jugador hace una propuesta sobre cómo dividir una recompensa, digamos $100, entre él y un segundo jugador. El segundo jugador puede aceptar o rechazar el trato. Si el trato es rechazado, ninguno de los dos jugadores recibe nada. La estrategia óptima es que el primer jugador ofrezca al segundo una pequeña cantidad, digamos un dólar. Y el segundo jugador debe aceptar el trato porque conseguir algo es mejor que no conseguir nada. Sin embargo, en la práctica, el primer pagador ofrece una proporción cercana al cincuenta por ciento, en aras de la equidad. Cuando la gente intenta quedarse con la mayor parte del dinero para sí misma, el segundo jugador está dispuesto a renunciar al dinero porque la oferta es injusta.

8. Costo hundido

Los costos hundidos son aquellos que están más allá de la recuperación en el momento en que se toma una decisión. Los costos hundidos no deberían influir en la toma de decisiones futuras. Sin embargo, los costos hundidos a menudo son importantes para los individuos. Nos gusta arreglar el pasado antes de seguir adelante. Considere la posibilidad de ser miembro de un club de almacén (Sam's Club) que cuesta 40 dólares al año. La inclinación natural es continuar comprando cosas para poder "recuperar" la cuota de membresía. El resultado podría ser un gasto excesivo, incluso en cosas que no necesitamos. En este caso, el costo hundido es el factor de motivación.

9. Aversión a la pérdida

No nos gusta perder las cosas que tenemos. Tendemos a sentirnos extremadamente atraídos por los objetos en nuestra posesión y nos sentimos ansiosos por dejarlos. La aversión a la pérdida es una expresión de miedo a la pérdida. Esto explica por qué tendemos a centrarnos en los acontecimientos negativos (un revés) más que en los positivos (hacer progreso). Si te sientes cansado de todo lo que posees, finge que has perdido todas estas cosas y las estás perdiendo desesperadamente. Hacerlo nos hará valorar lo que ya tenemos.

10. Las preferencias son inconstantes

Los gustos y preferencias de los individuos no están fijados. Nuestro comportamiento parece estar controlado por un " realizador " de mente estrecha que se preocupa por la gratificación inmediata y un " planificador " con visión de futuro que se preocupa por la satisfacción a largo plazo. La persona que hace planes y la persona que no los implementa son diferentes partes del yo dividido. No es suficiente tener un plan o una meta. No importa cuán fuertes sean las intenciones de la meta, no hay garantía de que la meta se alcanzará, debido a la brecha entre el planificador y el realizador (o la brecha entre la intención y la acción). Podemos actuar como un solo individuo a través del ejercicio del autocontrol.

Por Dr. Shahram Heshmat 

Fuente Psychology today 

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