¿Se benefician los trabajadores poco cualificados del crecimiento del empleo de alta tecnología?

¿Se benefician los trabajadores poco cualificados del crecimiento de las industrias de alta tecnología en su economía local? Los responsables de la formulación de políticas invierten considerables recursos en atraer y desarrollar industrias innovadoras de alta tecnología, pero hay relativamente pocas pruebas de la distribución de los beneficios.

¿Cuál es el impacto del crecimiento del empleo de alta tecnología en los trabajadores poco cualificados de la economía local?
¿Cuál es el impacto del crecimiento del empleo de alta tecnología en los trabajadores poco cualificados de la economía local?

Las tasas de empleo de los trabajadores poco cualificados no aumentan, pero se benefician de unos salarios más elevados. Sin embargo, aunque los trabajadores poco cualificados se benefician de unas tasas de empleo más elevadas, los puestos de trabajo suelen ser trabajos de servicios mal pagados, por lo que los salarios medios disminuyen, sobre todo si se tiene en cuenta el aumento de los costes de la vivienda.

Se considera que las industrias de alta tecnología son vitales para el desarrollo económico, y los responsables de la formulación de políticas invierten considerables recursos para atraer y hacer crecer el sector. Los trabajadores de la tecnología tienden a ser altamente calificados y bien remunerados. Pero, ¿qué impacto tienen estas industrias innovadoras en el nivel de vida de los trabajadores poco cualificados? La literatura esencialmente toma dos posiciones sobre los efectos económicos generales de la tecnología. Los estudios centrados en la creación de empleo han tendido a ser positivos, basándose en la idea de que la alta tecnología es un sector comercializable y, por lo tanto, tiene un "efecto multiplicador" que crea puestos de trabajo en sectores no comerciales de la misma economía local. En particular, el trabajo de Moretti ha puesto de relieve los grandes multiplicadores potenciales de las industrias de alta tecnología: en su investigación, cada puesto de trabajo adicional creado en alta tecnología crea entre 4 y 5 nuevos puestos de trabajo en el sector de servicios no comercializables. Basándose, al menos en parte, en esta evidencia, los responsables políticos a menudo aspiran a transformar sus economías locales en centros de alta tecnología. Por ejemplo, en 2011, el entonces Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, argumentó que "en el Reino Unido estamos creando un centro tecnológico, un Silicon Valley propio en el este de Londres".

Otros han cuestionado este punto de vista optimista

Una literatura pesimista investiga hasta qué punto las estrategias de desarrollo económico centradas en las industrias de alta tecnología benefician a los trabajadores locales. Los estudios de ciudades con fuertes economías de alta tecnología han puesto de manifiesto los problemas de desigualdad y polarización que podrían derivarse de ello. Por ejemplo, Saxenian señala el problema del trabajo de servicios de bajos salarios en Silicon Valley. De manera similar, Florida destacó la creciente desigualdad en las ciudades de alta tecnología entre los trabajadores ricos de los sectores avanzados y los trabajadores de bajos salarios de los servicios personales cercanos, y más recientemente ha expresado su preocupación por una "nueva crisis urbana" en las ciudades más innovadoras. Esencialmente, esta literatura sugiere que mientras que el crecimiento en el empleo de tecnología calificada puede crear nuevos empleos para los trabajadores menos calificados, estos empleos no están todos bien remunerados y los altos costos de la vivienda reducirán aún más los niveles de vida. El éxito económico de Silicon Valley ha llegado a costa de una alta desigualdad, bajos salarios y altos costos de vivienda. En resumen, el crecimiento de la alta tecnología tiene un lado oscuro: los beneficios para los trabajadores cualificados, pero los trabajadores poco cualificados salen perdiendo.

A pesar de este potencial "lado oscuro", los responsables políticos del Reino Unido se han mostrado entusiastas en su apoyo a las industrias de alta tecnología. Este fue el caso, en particular, tras la crisis financiera de 2009. Preocupado por el enfoque de la economía en las finanzas, el gobierno del Reino Unido intentó reequilibrar la economía hacia otros sectores. Se puso en marcha un conjunto de "Centros de Catapulta", siguiendo el modelo de los Institutos Fraunhofer alemanes, con el objetivo de desarrollar colaboraciones comerciales entre empresas y científicos. En Londres, el legado de los Juegos Olímpicos de 2012 se centró en parte en un nuevo campus científico, mientras que un grupo de empresas de alta tecnología cerca de Shoreditch se denominó "Tech-City". Otras ciudades se beneficiaron de inversiones como el Parque Científico de Manchester y de nuevos institutos de investigación centrados en la investigación comercialmente viable. Independientemente de que estos esfuerzos hayan tenido éxito, el período posterior a la crisis también proporcionó condiciones relativamente favorables para el crecimiento del sector. Las nuevas tecnologías, como los teléfonos inteligentes, se difundieron en la economía regular y brindaron nuevas oportunidades en un momento en que la economía nacional era débil. El resultado fue un crecimiento relativamente fuerte en gran parte del sector tecnológico.

¿Cuál es el impacto del crecimiento del empleo de alta tecnología en los trabajadores poco cualificados de la economía local?

Esta es una cuestión importante, dadas las inversiones gubernamentales en el sector y su probable crecimiento futuro. El trabajo empírico tiende a estar relativamente polarizado entre la literatura de los multiplicadores, que tiende a destacar la creación de empleo, y la literatura sobre salarios, que se centra en los problemas de la desigualdad y el trabajo con salarios bajos en el contexto de los altos costos de la vivienda. Sin embargo, hasta donde sabemos, estos estudios se han enfocado en el ejemplo extremo de los Estados Unidos y han tendido a enfocarse en empleos o salarios. Además, la mayoría de las definiciones de "alta tecnología" han tendido a ignorar a las empresas de la economía digital que dominan las narrativas del sector.

Conclusiones

Las industrias innovadoras y de alta tecnología son un componente importante de muchas estrategias de desarrollo económico. Una justificación importante para estas estrategias es que habrá beneficios para los residentes poco cualificados. Sin embargo, hay relativamente poca evidencia sobre este punto. Este documento ha presentado nuevas pruebas sobre el impacto de los sectores de alta tecnología en la creación de empleo y los salarios de los trabajadores de baja y media cualificación en los mercados laborales locales británicos.

Tiene tres hallazgos centrales

En primer lugar, existe un multiplicador significativo de la alta tecnología, ya que cada nuevo empleo crea alrededor de 0,7 puestos de trabajo no negociables. Este hallazgo proporciona una justificación aparentemente sólida para las estrategias que buscan atraer y hacer crecer el sector de la alta tecnología. Sin embargo, ha habido muchos intentos fallidos de hacerlo.

La segunda conclusión es que el crecimiento de alta tecnología reduce el salario medio de los trabajadores locales poco cualificados, sobre todo cuando se trata de controlar el aumento de los precios de la vivienda. El empleo comerciable poco cualificado no disminuye, por lo que estos salarios reducidos se deben a la entrada de nuevos trabajadores en el mercado laboral, y no a que los trabajadores existentes ganen menos. Las tasas de empleo de los trabajadores poco cualificados varían espacialmente mucho más que las de los trabajadores con cualificaciones medias o altas, cuya participación en el mercado laboral tiende a ser elevada dondequiera que vivan. Por el contrario, los trabajadores poco cualificados dependen más de la fortaleza de la demanda local de mano de obra y tienen más probabilidades de ser empleados en productos no comerciables. Así pues, aunque este resultado es negativo en algunos sentidos, sigue indicando un aumento del bienestar de los trabajadores poco cualificados: si los trabajadores existentes siguen trabajando, presumiblemente con los mismos salarios que antes, pero los que antes estaban desempleados entran en el mercado laboral, entonces habrá un beneficio neto tanto para la economía en su conjunto como para el trabajador que antes estaba desempleado. Pero sugiere que los nuevos puestos de trabajo no son de alta calidad. La política tal vez desee combinar la atención al crecimiento de la industria de alta tecnología con la mejora de los puestos de trabajo en el sector no comercializable.

Un tercer resultado es que hay beneficios para los trabajadores poco cualificados. Este hallazgo puede parecer controvertido si se compara con la literatura sobre la polarización de los puestos de trabajo, que ha tendido a subrayar el declive de los puestos de trabajo de cualificación media. Los resultados difieren ligeramente, ya que se refieren a los grupos de competencias, en lugar de a los grupos ocupacionales en los que se centra la mayor parte de la investigación sobre la polarización del empleo. Sin embargo, son más positivos, ya que revelan la importancia de los efectos indirectos en el mercado de trabajo de cualificación media, que suele ser el centro de la investigación sobre los trabajadores poco cualificados.

Las conclusiones plantean un reto para la política de desarrollo económico

Los responsables políticos que desean mejorar el nivel de vida de los trabajadores poco cualificados se enfrentan a dos opciones básicas. El método clásico de desarrollo económico es estimular la demanda local y, al hacerlo, aumentar las tasas de empleo de los trabajadores poco cualificados. Atraer a los sectores de alta tecnología puede ser una buena manera de hacerlo, pero debe ir acompañado de esfuerzos para tratar de mejorar las capacidades o aumentar la productividad. Alternativamente, la política podría centrarse en garantizar que los trabajadores poco cualificados tengan un empleo en sectores comercializables, como la industria manufacturera, que podría crear buenos puestos de trabajo en primer lugar. Sin embargo, la competencia mundial y las nuevas tecnologías han hecho que estos sectores sean difíciles de sostener. Es evidente que el desarrollo económico es más complejo que el simple modelo presentado aquí. Es importante señalar, por supuesto, que la creación de puestos de trabajo para los trabajadores poco cualificados es sólo uno de los objetivos de la política centrada en las industrias de alta tecnología. Puede haber otros beneficios, como la mejora de los procesos de producción en otros sectores o los beneficios generales del cambio tecnológico.

Por Neil Lee y Stephen Clarke, Extracto de un informe encontrado en Sciencedirect.comBajo una licencia Creative Commons

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