El Banco Banco de México invirtió en una nueva imprenta para hacer frente a los riesgos

05.02.2020

En todo el mundo, el cambio de los hábitos de consumo ha hecho que muchos bancos centrales elaboren políticas para ayudar a la transición de sus economías a depender menos de la infraestructura del efectivo. 

El Banco Central invirtió en una nueva imprenta para hacer frente a los riesgos de capacidad y concentración. Foto: Wikimedia
El Banco Central invirtió en una nueva imprenta para hacer frente a los riesgos de capacidad y concentración. Foto: Wikimedia

Los nuevos e innovadores medios de pago han llegado a dominar rápidamente algunos mercados, y el público prefiere pagar digitalmente. Sin embargo, en varios países, el uso de efectivo sigue siendo no sólo un método de pago básico, sino también cada vez más frecuente.

El Banco de México tiene el mandato de imprimir billetes y encargar monedas a la Casa de Moneda de México. Pero también tiene la responsabilidad de asegurar un suministro eficiente de dinero y garantizar la disponibilidad de efectivo donde y cuando sea, en las denominaciones requeridas por el público en general. En noviembre de 2018, el Banco de México abrió una segunda instalación de impresión de billetes, casi 50 años después de que su primera instalación comenzara a funcionar. "La nueva fábrica permitirá al Banco de México mantenerse al día con el aumento de la demanda de billetes", dijo el gobernador Alejandro Díaz de León en ese momento.

El banco central utiliza una serie de herramientas de análisis estadístico para pronosticar la futura demanda de billetes. Se consideran varios aspectos, dice Alejandro Alegre, cajero jefe del Banco de México, incluyendo los aumentos debidos a factores estacionales y la sustitución de los billetes no aptos. En México, el 70% de los nuevos billetes se utilizan para sustituir los que actualmente no son aptos para circular, ya que la vida media de un billete en circulación es de unos tres o cuatro años.

El banco central también utiliza una "política de inventario", que ajusta las existencias de billetes aptos nuevos y usados para alcanzar un objetivo preestablecido para contingencias, como los desastres naturales. La política de inventario también ayuda a mitigar el impacto de los errores de previsión, dice Alegre al Banco Central.

La principal instalación de impresión de billetes del Banco de México abrió en la capital del país, Ciudad de México, en 1969, y ha pasado de imprimir 201 millones de billetes en 1970 a 1.450 millones en 2017. Dado que el Banco Central preveía que la demanda de billetes aumentaría alrededor de un 10% anual en un momento en que la planta de impresión de la Ciudad de México estaba llegando a su capacidad, se tomó la decisión de construir una instalación adicional en Guadalajara, en la costa del Pacífico de México.

"La continuidad del negocio fue un factor importante en nuestra decisión de colocar la planta de impresión fuera de la capital", explica Alegre. "Queríamos evitar el impacto de los desastres humanos y naturales".

La ubicación de la nueva planta se encuentra en una zona que se está desarrollando económicamente con rapidez, y el banco central ya tiene una fuerte presencia en la ciudad, habiendo ubicado allí una oficina para gestionar la red de cajeros automáticos del país. "La región también tenía la segunda mayor demanda de billetes", añade Alegre.

Guadalajara también cuenta con una fuerte infraestructura vial y aeronáutica, que será importante para la distribución de los billetes que allí se produzcan. Desde agosto de 2018, el banco central sólo utiliza aviones CRJ700, que sustituyeron a sus aviones Dash 8-202, ya que los nuevos aviones tienen un mayor alcance y capacidad de carga.

Nuevas capacidades

La planificación de la construcción de la planta comenzó en 2013, después de un largo proceso de consulta sobre el diseño tanto del piso de la fábrica como de la bóveda. El banco central también contrató un servicio de consultoría de seguridad para asesorar sobre la seguridad de los diseños propuestos.

En abril de 2015, el banco central contrató a un consultor adicional para que elaborara un estudio sobre el impacto ambiental que la nueva planta tendría en la zona circundante. El estudio se presentó a la Dirección de Desarrollo Ecológico, Agrícola y Forestal de la región. Se aprobaron los planos y se inició la construcción.

LA CONTINUIDAD DE LAS ACTIVIDADES FUE UN FACTOR IMPORTANTE EN NUESTRA DECISIÓN DE COLOCAR LA IMPRENTA FUERA DE LA CAPITAL. QUERÍAMOS EVITAR EL IMPACTO DE LOS DESASTRES HUMANOS Y NATURALES

Alejandro Alegre, Banco de México

Fue un proyecto de construcción rápido, y la planta se terminó a finales de 2017, tras lo cual se realizaron pruebas con el equipo, y el personal comenzó a trasladarse a los nuevos locales. En total, el proyecto tuvo un costo de 3.630 millones de pesos (191,8 millones de dólares) - 1.140 millones de pesos correspondientes a la adquisición del terreno, con 2.490 millones de pesos para la construcción del edificio y el equipamiento.

La instalación de la Ciudad de México continuará por el momento imprimiendo la mayoría de los billetes de México, aproximadamente 1.000 millones anuales. La nueva planta será responsable de la impresión de unos 500 millones. "Tenemos tres líneas de producción: dos en la Ciudad de México y una en Guadalajara", dice Alegre. "Pero tenemos espacio para establecer dos líneas de producción más en la nueva planta si es necesario."

La nueva instalación también se ha adaptado a los cambios en la industria de los billetes. El banco central emitió su primer billete de polímero en 2002. Desde la transición del billete de 20 pesos, el banco central también ha lanzado los billetes de 100 y 50 pesos en polímero. Las tres denominaciones restantes (200, 500 y 1.000 pesos) permanecen en sustratos de papel.

Todas las denominaciones podrán imprimirse en las nuevas instalaciones de Guadalajara.

Mejora de la gestión de riesgos

El nuevo edificio también albergará una bóveda con capacidad para 5.500 contenedores de efectivo, lo que aumentará la capacidad de almacenamiento de billetes del Banco de México en un 35%.

El gobernador Díaz de León ha dicho que 250 personas trabajarán en las nuevas instalaciones, que se encargarán principalmente de suministrar billetes a los estados occidentales de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Zacatecas.

"Alrededor de 3.400 personas trabajan en el banco central, y hemos logrado asegurarnos de que haya un equilibrio entre las personas nuevas y las experimentadas que trabajan en la nueva planta", dice Alegre al banco central. "Algunas personas de nuestra instalación original en la Ciudad de México pudieron trasladarse y dar apoyo a los nuevos empleados".

Fuente: Central Banking