48 horas en la Ciudad de México: qué ver, dónde ir y comer afuera

11.12.2019

El olor del chile fresco y la carne asada; el sonido de la música en vivo en cada esquina; y los colores ricos y terrosos de las casas pintadas con colores brillantes, la Ciudad de México es una fiesta para los sentidos.

La Ciudad de México cuenta con abundantes parques y espacios públicos, además de galerías de arte contemporáneo y restaurantes de alto nivel. Foto: Alamy
La Ciudad de México cuenta con abundantes parques y espacios públicos, además de galerías de arte contemporáneo y restaurantes de alto nivel. Foto: Alamy

Mezclando lo viejo y lo nuevo en una encantadora mezcla de arquitectura colonial de influencia española y brillantes rascacielos, la capital de México está rodeada de montañas y contiene docenas de barrios distintos que ofrecen una variedad interminable. Amistosos, acogedores y extrovertidos, los habitantes de la ciudad saben cómo disfrutar de la vida; nunca hay un momento aburrido en esta bulliciosa metrópoli.

Con más de 150 museos, la Ciudad de México rivaliza con Nueva York, París y Londres en cuanto a espacios dedicados a la historia y la cultura, pero además de sus antiguos artefactos y centros históricos, también cuenta con galerías de arte contemporáneo de moda, boutiques exclusivas, restaurantes de alto nivel, abundantes parques y espacios públicos, y una escena nocturna frenética y variada. Una ciudad de contrastes y colores seductores que promete sorprender, desafiar y embrujar. He aquí cómo pasar 48 horas en la ciudad.

Día 1

10:00: Paseos y arte callejero

Para conocer la Ciudad de México, comience con un paseo por los históricos barrios coloniales de Roma Norte y La Condesa, hogar de la élite de principios del siglo XX. Hermosas mansiones de influencia parisina y española están pintadas en colores ricos, creando un espectáculo visual a la vuelta de cada esquina.

Paseo por las calles para descubrir coloridos murales. Foto: Getty
Paseo por las calles para descubrir coloridos murales. Foto: Getty

Lleno de frondosos parques, librerías de antigüedades, talleres de artesanos, boutiques de moda, galerías de arte, cafés, bares y restaurantes, los barrios contiguos ofrecen muchas distracciones. Visítenos en Bendita Paleta y Gelato en La Condesa, donde encontrará una gran variedad de sabores, incluyendo mango y chile, pistacho y frambuesa, y lichi y jamaica - el nombre local del hibisco.

Estos barrios son también el hogar de algunos de los mejores ejemplos de arte callejero de la ciudad, incluyendo hermosos murales que celebran la cultura indígena mexicana. Los recorridos por el colectivo local Street Art Chilango son la introducción perfecta para los aficionados, o simplemente pasear a voluntad con su cámara preparada. Para almorzar, diríjase a Contramar, en Roma Norte, donde podrá degustar mariscos de delicado sabor.

13:30: Descubrir objetos antiguos

Por la tarde, visita a Chapultepec, a corta distancia de Roma Norte. Es uno de los parques urbanos más grandes de América Latina y alberga el fascinante Museo Nacional de Antropología. Incluso aquellos que no suelen hacer de los museos una prioridad, encontrarán muchas cosas de las que maravillarse. Su inigualable colección, alojada en 22 galerías, podría ocupar fácilmente dos días completos. El museo explora la rica historia de México, documentando docenas de culturas indígenas prehispánicas y sus tradiciones religiosas, sociales y políticas.

Si el tiempo es limitado, comience con la galería Mexica, dedicada a los belicosos aztecas, que contiene la famosa Piedra del Sol, así como cientos de otros artefactos espectaculares que detallan los fascinantes dioses del pueblo mexicano, sus rituales, cultura y sociedad, y los francamente horripilantes cuchillos de piedra utilizados para realizar sacrificios humanos. Las galerías de Teotihuacán, Oaxaca y Maya también merecen ser priorizadas.

20:00: Comer como un local

Degustación de tacos en el Orinoco. Foto: Alamy
Degustación de tacos en el Orinoco. Foto: Alamy

Para cenar, no hay mejor comida que los tacos, y no hay mejor lugar para conseguirlos que el Orinoco en Roma Norte. Siempre empacado - y abierto toda la noche - este sencillo restaurante sirve una gama limitada pero deliciosa de tacos, incluyendo opciones de pollo y carne de res en tortillas de maíz o de harina. No se pierda las costras de res, una deliciosa combinación de carne a la parrilla, queso derretido, cebolla, aguacate y hierbas frescas, que combina perfectamente con yogur fresco y salsa picante de chile verde.

Día 2

10:30: Sumérjase en la vida y el arte de Frida Kahlo

Después de un desayuno tranquilo - preferiblemente de huevos rancheros - diríjase al Museo Frida Kahlo en Coyoacán, un pueblo histórico que no se incorporó a la ciudad hasta mediados del siglo XIX. Ubicado en la antigua casa del artista mexicano, conocida como Casa Azul, que compartía con su esposo, el famoso muralista Diego Rivera, el museo es perennemente popular. Reserve sus boletos en línea para evitar las colas.

El museo es un placer, tanto si está familiarizado con la obra y la trágica historia de la vida de Kahlo como si no. Contiene una selección de sus pinturas, esculturas y obras de medios mixtos, así como una colección de artesanías y muebles vernáculos mexicanos, y obras de artistas locales. Relájese en el gran jardín, lleno de exuberante vegetación y bellas esculturas de piedra, un paraíso en el que Kahlo encontró la paz a pesar de sus luchas físicas y mentales.

Visite las galerías para aprender sobre la cultura y la sociedad azteca. Foto: Getty
Visite las galerías para aprender sobre la cultura y la sociedad azteca. Foto: Getty

12:30: Cantinas y tianguis en Coyoacán

Para almorzar, diríjase unas cuadras hacia el sur hasta la Plaza Jardín Hidalgo, una frondosa plaza rodeada de acogedores cafés y cantinas. Para comprar recuerdos, vaya a uno de los mercados locales. La Ciudad de México alberga más de 1,400 tianguis, o mercados al aire libre, que venden de todo, desde alimentos y artículos para el hogar hasta antigüedades y productos artesanales. El tradicional Mercado de Coyoacán y el cercano Mercado de Artesanías son lugares ideales para encontrar hermosos textiles bordados y joyas hechas a mano.

14:30: Edificios históricos y murales imperdibles

Por la tarde, visita el centro histórico de la ciudad. Pasee por el Zócalo, la plaza principal de la capital, rodeada de imponentes edificios históricos, y admire la Catedral Metropolitana de México, construida entre 1573 y 1813, que cuenta con un impresionante tabernáculo barroco y el altar dorado de los Reyes.

Asegúrese de pasar por dos edificios gubernamentales - la entrada es gratis, pero se necesita identificación - para ver murales inolvidables de Rivera. La mayoría de los visitantes se dirigen al Palacio Nacional para ver una enorme obra, pintada entre 1929 y 1935, que representa la historia de México, pero no se pierda la cercana Secretaría de Educación Pública, que cuenta con más de 200 murales, muchos de los cuales glorifican la Revolución Mexicana y critican al capitalismo.

20:00: Un tour culinario y de cócteles por México

Para cenar, si su presupuesto lo permite, disfrute de una comida en Pujol, uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad, que ofrece un menú de degustación de inspiración mexicana. Fue clasificado como el mejor restaurante de Norteamérica este año, por lo que las reservas son imprescindibles.

Por último, diríjase a la Licorería Limantour en Roma Norte. Un ambiente relajado pero alegre y un servicio impecable forman el telón de fondo perfecto para bebidas creativas de temporada con un toque mexicano inspirado.

Por Mexicanist